SEBASTEN
Camino a paso rápido por el pasillo del edificio de la humana, sintiendo cómo mis pisadas pesadas retumban contra las paredes del corredor. Aurora me sigue a prisa un par de pasos atrás, intentando mantener mi ritmo con esos tacones de oficina. No me volteo a mirarla. Tengo la mandíbula tan apretada que me duelen los dientes y una frustración del demonio dándome vueltas en la cabeza.
Le di una oportunidad. Una puta oportunidad a una humana presunta ladrona que debería estar ahora mismo