SEBASTEN
En cuanto el cuerpo de Aurora se desploma de lado sobre el tronco, mi instinto de protección se dispara con una fuerza salvaje. Suelto un gemido sordo, una queja animal que me raspa la garganta, y acorto la distancia en un segundo. Sé que el impacto de la transformación colapsó su mente analítica, tal como el maldito doctor advirtió.
No pierdo tiempo. Obligo a mi cuerpo a revertir el proceso. Mis huesos vuelven a crujir, encajándose con dolor en su molde humano mientras el pelaje blanc