SEBASTEN
—Papá, no es lo que piensas... —intenta defenderse ella, dando un paso adelante con las manos levantadas.
—¡No me salgas con cuentos! —la corta Carl, con una hostilidad que hace que el aire de la habitación se vuelva denso—. Te di la mejor educación en Nueva York, te pagué la carrera de psicología para que terminaras metida en un enredo de faldas con un desconocido mientras mantenías un compromiso de dos años. Estabas usando el embarazo para amarrar el dinero de Marcus mientras te revo