SEBASTEN
Me pongo de pie despacio, bloqueando a Aurora por completo tras de mí. Mi cuerpo se tensa con el instinto de caza afilado, listo para destrozarle el cuello a este imbécil si da medio paso en falso. La ira de un Alfa me quema las venas, pero mantengo la voz en una frecuencia sorda, sepulcral, helada.
—Baja el arma, Alfred —le ordeno, mirándolo fijamente a los ojos sin parpadear.
A Alfred le tiemblan las manos de una forma patética. Apunta hacia mi pecho, pero la pistola oscila en el air