C62 - Final.
Me desperté antes de que saliera el sol. Mi pierna derecha ya no dolía como antes, pero el clima me recordaba cada mañana que ya no era el joven invencible que vivía en un ático de cristal. Ahora era simplemente un hombre que necesitaba leña para que su mujer no pasara frío.
Salí al porche. La nieve cubría los pinos y el silencio era tan absoluto que podía oír el crujido de mis propios pasos. No había cámaras. No había satélites rastreándome. O al menos, eso es lo que el gobierno quería que cre