Después de marcharse Aron, el nieto de Elizabeth, cenamos las dos tranquilamente en el comedor. Una vez que ya habíamos terminado nos sentamos en los sillones de la salita para ver un rato la tele, marchandome yo primero a dormir porque realmente estaba muy cansada. Después de darle las buenas noches a mi anfitriona, subí las escalera que daba a los dormitorios, entré y me fui directa al cuarto de baño para asearme antes de tumbarme en la cama. Ya era de madrugada cuando un ruido me despertó, m