Cuando mi marido me dijo que habían secuestrado a mi pequeña, cuando todos en aquel despacho se estaban peleando por quitarme de encima a Kevin y discutiendo, creí morir en ese momento.
— Aaron por favor encuentrala — le rogué, cayendo algunas lágrimas por mis mejillas
— Lo haré amor mio, te prometo que aunque tenga que hacer lo que sea, te la traeré de vuelta Alice — me dijo
Después de pasar unos días en la clínica, el doctor me dio de alta marchandome ese mismo día de vuelta a mi casa con A