Dos días después de marcharme con mis hijos de la casa de Aaron, empezó a sonar el móvil de mi nona, cuando vio que quien la llamaba era un número que no conocía me dio su teléfono para que yo contestara la llamada,
— ¿Quién es? — pregunté
— ¿Alice Duncan? Soy el abogado del señor Kevin Taylor, queremos llegar a un acuerdo con usted para que mi cliente no vaya a la cárcel, ¿podemos hablar en la oficina de un colega mio? — me preguntó
— Mire no sé exactamente quién es usted, pero Kevin Taylor t