104. CRISTÍN Y SIMÓN
SIMÓN:
Justo detrás de mi Alfa, con Cristín tomada de mi mano, podía sentir su emoción mezclada con temor y curiosidad. El aullido de mi Alfa resonó por todo el territorio en una orden ineludible. A todos nos llenó de sorpresa que Elara, la loba de Alaya, lo acompañó con una fuerza que no esperábamos. Nuestros nuevos Alfas estaban tomando el control de la manada.
El aullido recorrió nuestro territorio llamando a todos nuestros lobos a la acción. Sael, en mi pecho, rugió respondiendo al Alfa, li