MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 84. Completos
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 84. Completos
Seija lo miró con los ojos vidriosos, y el pecho subiendo y bajando con respiraciones entrecortadas.
—Quiero que me lo hagas hasta que no pueda caminar —siseó y a él se le antojaron las palabras sucias más perfectas.
La sonrisa de Camilo volvió a sumergirse entre sus piernas, esta vez sin piedad. Su lengua se movió en círculos rápidos sobre su clítoris mientras sus dedos bombeaban dentro de ella, y un sonido húmedo y excitante llenó la habitación. Seija