CAPÍTULO 55. Un requisito legal
CAPÍTULO 55. Un requisito legal
Siendo realistas podía ser peor. Podían estar vociferándole insultos o rompiendo adornos, pero en lugar de eso cada persona en aquel comedor que no era él, solo tenía cara de consternación y de incredulidad.
—Pero es que… eso no tiene sentido —saltó Chelsea, inclinándose sobre el plato—. ¡Hace años que estás peleando para poder casarte con Julie Ann! ¡Entonces hazlo de una vez! ¿Qué es lo que te cuesta? No tienes que hacer una boda gigante. Que sea en el jardín,