CAPÍTULO 56. Una decisión irrevocable.
CAPÍTULO 56. Una decisión irrevocable.
Henry la miró con esa tristeza que se acumula después de noches infinitas de desgaste psicológico. En su interior quería decir cualquier cosa que la calmara, pero no estaba dispuesto a mentir más.
—Lo siento —respondió despacio, bajando un poco la voz—. Pero no es así. Ya no.
Julie Ann retrocedió como si le hubieran clavado un cuchillo.
—¡Mientes! —chilló, golpeando la mesa con las palmas abiertas—. ¡Estás mintiendo! ¡Me has amado toda tu vida! ¡La zorra d