CAPÍTULO 17. Una visión inesperada.
CAPÍTULO 17. Una visión inesperada.
Seija dejó a Henry ahí, plantado en medio del pasillo como un idiota, con esa sonrisa burlona con que parecía decirle "diviértete buscándola".
Y él miró a su alrededor, como si por un segundo de verdad intentara calcular si podía tocar una por una las seiscientas puertas del hotel en menos de cuatro horas. Una idea absurda, pero en ese momento su mente estaba tan nublada que hasta parecía viable. ¡Y el problema era que no tenía ni idea de por qué se sentía as