PUNTO DE VISTA DE SILAS
El silencio en la habitación del Alfa era sofocante, más frío que la tormenta de nieve que azotaba fuera de las murallas de Luna de Plata. Me desperté jadeando, sudor frío empapaba las sábanas de seda que ahora se sentían como espinas en mi piel.
Ese sueño de nuevo.
El sueño sobre ese día. El día en que me paré en el gran salón y anuncié mi rechazo ante toda la manada.
Vi la cara de Aria: pálida, destrozada, y sus ojos castaños brillantes me miraban como si yo fuera su