Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIERAN:
Muy pocas veces en mi larga existencia había sentido una furia tan hirviente como la que ahora me embargaba. Era algo crudo, visceral, animal. Mi Luna estaba siendo atacada. Y no por garras o dientes, sino a través de algo mucho más pérfido: un vínculo que alguien había osado crear con su esencia. Claris era mía. Nadie tenía derecho a tomar lo que es mío.
Elena intentaba explicarse, con preocupació






