Mundo ficciónIniciar sesiónRAFE:
Bombeaba con todas mis fuerzas en el interior de mi esposa. Mi lobo había marcado a su loba Atenea, y ahora yo lo estaba haciendo con su humana, Elena. Esta vez, debíamos, como los guardianes que éramos, cuidar de todos. Sin embargo, seguía teniendo una sensación extraña que no comprendía. Por momentos sentíamos que su olor cambiaba, y eso me tenía confundido. Debíamos estar felices, eufóricos, sin embargo, no lo estábamos.
Cuando al fin nuestros cuerpos ca






