Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
No podía creer que mi jefe quisiera tomarme el pelo. ¿Cómo iba a ser ese lobo? ¡Eso era ridículo! Por un momento lo dudé, por la seriedad con que había dicho tal locura. Por eso, luego de un silencio, me giré para mirarlo, decidida a hacer que se retractara de lo que me decía.
—Demuéstramelo —exigí de nuevo, al ver que no hacía nada después de haberlo dicho—.






