Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
Me sentía muy bien, demasiado bien. Dormía profundamente, envuelta en sus brazos. No entendía qué me sucedía; no me gustaba dormir con nadie, pero con mi jefe tenía la sensación de que había estado con él antes. Esa impresión no se me quitaba. Cuando las primeras luces del amanecer asomaron por la ventana, me deslicé despacio fuera de la cama y, por un momento, me quedé mirando su rostro; parec&







