Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo parecía haberse desplomado sobre el pequeño pueblo costero, no era solo lluvia; era un diluvio que convertía las calles de tierra en ríos de barro y amenazaba con arrancar el techo de chapa de la casa alquilada, pero dentro del salón la tormenta emocional de Nuria era peor que la meteorológica.
Nuria estaba de pie agarrada al respaldo de una silla jadeando, su vientre estaba bajo, duro como una roca, faltaban dos semanas para la fecha







