La casa pequeña que Sofía había dibujado seguía sobre la mesa del comedor.
Dos ventanas.
Una nube encima.
Y una palabra escrita abajo con letra desigual:
AQUÍ
Elena la miró demasiado tiempo.
Como si el dibujo pudiera enseñarle cómo proteger a una niña con una sola sílaba.
Rodrigo había respondido al abogado de Daniel desde la cocina de Lucía.
Breve.
Frío.
Exacto.
Dada la condición médica y emocional de la menor, solo se autoriza una llamada breve, supervisada, hoy a las 7:00 p.m.
Cualquier pr