Izzy le había advertido, y sabía que debería hacerle caso, pero ahora mismo lo único en lo que podía pensar era en Derek dentro de ella, follándosela contra la pared. El éxtasis que sabía que él le daría, el sexo entre ellos tan fácil. La única cosa fácil en su vida en este momento.
Cerró los ojos con fuerza, buscando el éxtasis que sabía que estaba allí esperándola. Pero flotaba justo fuera de su alcance; su mente luchaba contra las necesidades de su cuerpo y, por una vez, ganaba la batalla.
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