La echaba de menos.
Terriblemente.
Olivia dejó escapar un aliento lento y se quedó mirando el documento abierto en su ordenador portátil; el cursor parpadeaba frente a ella como si se burlara de su falta de progreso. Llevaba veinte minutos en el mismo párrafo, leyendo la misma línea una y otra vez sin asimilar ni una sola palabra.
Su mente se negaba a cooperar. No dejaba de desviarse hacia Derek. Se echó hacia atrás en la silla y se pasó una mano por la cara mientras la frustración se le instal