Olivia inhaló, armándose de valor mientras su mirada finalmente se encontraba con la de él. —Fue un error.
Él no podía creer que realmente lo hubiera dicho. Sus palabras le dieron de lleno en el pecho y apretó la mandíbula mientras algo dentro de él se rompía. —Un error —repetió, con la voz más baja ahora.
—Sí —dijo ella suavemente.
Él dio otro paso hacia adelante, lo suficientemente cerca como para que ella tuviera que ladear ligeramente la cabeza para sostenerle la mirada. —Qué curioso —dijo