Capítulo 69.
POV Manuela.
La luz del día me sorprendió sonriendo, con una taza de café humeante en la mano, el aroma amargo y reconfortante envolviéndome como un velo de victoria. Aunque había dormido poco —apenas un par de horas en esa habitación de motel asfixiante—, eso no importaba. La sensación de haber ganado, de haber eliminado al último obstáculo, superaba cualquier agotamiento. Alessandro Salvatore, ese fantasma del pasado, estaba muerto. Finalmente, tenía el control absoluto de los remanentes de s