Capítulo 45 – La luz que volvió, y la sombra que se llevó todo.
POV Martina
Ese atardecer jamás se borrará de mi memoria. El cielo se había teñido de un rojo sucio, casi sangriento, como si el universo intentara advertirme de algo que aún no podía entender. Habían pasado días desde la última comunicación de Santiago, y aunque cada hora sin noticias era una punzada en el pecho, una parte de mí se negaba a aceptar la posibilidad de que algo malo pudiera pasarle. Él había prometido traerla de vuelta. Y yo, en mi ingenuidad o en mi fe, había decidido creerle.
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