—Supongo que ahora todo debería ser más fácil —comenta Inna con tono casi risueño mientras camina al interior de la casa siendo seguida de cerca por Dmitry.
Manteniéndose tras de ella, Dmitry nota como se encuentra usando un tono similar al que utilizó con los empleados de la hacienda, y eso le desagrada, odia que las personas crean que pueden tratarlo como un tonto.
—¿Por qué mentiste?
Al escuchar su pregunta, Inna se detiene y se vuelve para mirarlo, su ceja levantada con curiosidad mientras