Mientras los trabajadores se reúnen en el redondel, Inna se prepara para hacer su anuncio, esto, sabiendo de antemano que lo que está por decir, no será del agrado de casi nadie, o, mejor dicho, de nadie. Por su parte, Dmitry permanece a un lado, en total silencio mientras observa a todos y fuma su cigarrillo.
Cuando todos están presentes, Inna los mira y sonríe antes de comenzar a hablar.
—Gracias por venir, sé que todos deben estar deseosos de terminar su jornada de hoy, así que seré rápida c