Para cuando el reloj marca las dos de la tarde, Anastasia se encuentra acostada en la cama de su celda, mirando el techo con una calma que le sorprende incluso a ella misma. En los últimos tres días ha llegado a la conclusión de que su paciencia es mayor de lo que pudo llegar a pensar en algún momento.
En la celda de junto, Lena se encuentra sola, escupiendo insultos en voz , dirigidos a ella en cada oportunidad que tiene. Anastasia puede asegurar que si estuvieran juntas, a estas alturas ya l