Capítulo 41. Todavía es mi mald¡ta esposa
Sofía se incorporó fuera de la cama y caminó hasta la ventana, nerviosa.
— ¿Casarnos? — preguntó, aún incrédula, saboreando la palabra en su boca.
Anthony Clark se acercó a ella y colocó ambas manos sobre sus hombros de forma modesta.
— Sí, sé que es algo que no te esperabas, pero Sofía, no puedes hacer esto sola. Escucha, esa familia… esconde cosas que no te imaginas, cosas por las que matarían si llegasen a descubrirse.
— ¿De qué cosas hablas? ¿Cómo sabes eso?
— Sabes de done vengo — y sí, ell