Capítulo 20. Protocolo de seguridad
Alex y el equipo de seguridad llegaron y redujeron a los atacantes enseguida.
— ¿Estás bien? ¡Oh, Dios, Marcus! — Sofía resollaba sin poder evitarlo, sujetándolo firmemente para que no se desvaneciera en el piso. Estaba un poco pálido y tenía la mandíbula tensa.
Pero lejos de preocuparse por sí mismo, a Marcus solo le importaba que a Sofía no le hubiesen hecho daño, así que hizo su propia inspección, tocando ligeramente su rostro y zonas de su cuerpo que pudieron haber atacado.
— Estoy… bien — a