Capítulo 14. Sofía y Marcus se entregan
Esta vez no hubo espacio para la negación.
El beso fue profundo, dolido, lleno de deseo contenido y memorias rotas que buscaban renacer. Marcus la sostuvo por la cintura, atrayéndola hacia él, y ella, sin fuerzas para resistirse, dejó que la arrastrara a su mundo, a sus labios, a su fuego.
Las manos de él encontraron su rostro, su cuello, su espalda… mientras las de ella se aferraban a su camisa, como si temiera caer al vacío. Caminaron a tientas por el pasillo, sin despegarse, hasta que entraro