La brisa nocturna de Madrid soplaba con una suavidad que parecía contrastar con la tormenta mediática que aún rugía en las calles tras la caída definitiva de los De la Cruz.
Valeria Miller se encontraba en la terraza de su ático, observando las luces de la ciudad que una vez la vio caer y que ahora la aclamaba como la arquitecta de una nueva era empresarial.
En su mano sostenía el pasaporte de Mateo y los documentos de transferencia para la nueva sede de Montes Group en Londres, el primer pas