El despacho principal de Montes Group, ubicado en una de las plantas más altas de la Torre Espacio, ofrecía una vista panorámica de un Madrid que ignoraba la guerra interna que estaba a punto de desatarse.
Valeria Miller revisaba los documentos físicos que su asistente había logrado rescatar, pasando sus dedos sobre las firmas falsificadas que hace cinco años le arrebataron su dignidad y su hogar.
No había algoritmos aquí, solo el peso de la traición humana grabada en papel, una prueba de que