Ciudad de Venecia, Italia. Tres meses después de los eventos de Siberia.
Venecia siempre ha sido conocida como la ciudad de las máscaras, un lugar donde las identidades se ocultan tras el satén y la porcelana.
Sin embargo, para Sebastián y Valeria De la Cruz, en esta ocasión la máscara no era para el disfrute.
Se encontraban en una fiesta de máscaras exclusiva en el Palacio Contarini, una mansión suntuosa a la que solo podían acceder aquellos con un patrimonio neto superior a diez dígito