capitulo 54

Cerré los ojos y dejé que el Corazón de la Montaña se abriera. Ya no era solo una reserva de energía; era una puerta. Sentí que la corona de espinas líquidas se expandía, enviando zarcillos de plata hacia el corazón de Damián. El vínculo, que antes era una cadena de acero, se transformó en una red de luz estelar que nos envolvía a ambos. El placer del intercambio fue abrumador, una descarga de adrenalina y magia que nos hizo jadear al unísono.

En ese momento de unión absoluta, tuve una visión
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP