Mundo de ficçãoIniciar sessãoA medida que nos acercamos al umbral, el parloteo y las risas de los invitados llegan hasta mis oídos, y mi respiración se vuelve más superficial. Por un momento deseo detenerme, girar sobre mis talones y desaparecer, pero la cálida presión de la mano de Leonard en mi espalda baja, guiándome suavemente, me hace seguir adelante.
—Recuerde: no importa lo que pase —repite él al oído justo antes de cruzar la entrada&m






