Mundo de ficçãoIniciar sessãoÉl inclinó la cabeza, analizándome con un gesto que reflejaba la seriedad con la que estaba tomando nuestra conversación.
—Supongo que solo puedo aceptar —respondió con franqueza—. Yo no pretendo engañarla. Solo diré que haré lo que me pida para que se convenza de que le digo la verdad. Ahora mismo, comienzo a sentir pena por él. Pero todavía no le creo completamente. El seño






