Mundo de ficçãoIniciar sessãoHoy me había levantado más temprano de lo que acostumbraba. No pude pegar un ojo después de lo que pasó con Clío anoche. Juro que quería resistir, pero llevaba tantos años sin sentir esas sensaciones, que, aunque mi cerebro me decía que me fuera, mi cuerpo se negaba a obedecerme. Me sorprendí al ver mi enorme miembro, al cual solo acostumbro a ver flácido, erguido en las manos de Clío. No podía creer su tama&n







