Mundo ficciónIniciar sesiónLa miro cómo responde emocionada; detrás de ella se encuentra un hermoso chico, casi la copia de Martín, que me sonríe con los ojos llenos de lágrimas.
—Libia —me habla Martín—, él es nuestro hijo Manuelito, el que tenías en el vientre cuando te dormiste. —¿De veras? ¿Cuánto he dormido? —pregunto emocionada. —Más de doce años, mam&a






