Mundo de ficçãoIniciar sessãoSé que Clío está planeando algo por el modo en que me mira. Cuando llegamos a mi oficina, la dejo pasar, haciendo acopio de toda mi paciencia y fuerza de voluntad para que mi cerebro siga funcionando. La mando a sentar y yo me coloco detrás de mi escritorio, para sentir que algo me impide correr hacia ella. La miro. Está realmente seria.
—Ahora dígame, señorita Clío, ¿qué es eso tan serio que me tiene que decir? —pregunto, tratando de sonar normal y tranquilo. Ella guarda silencio






