229. GOLPE FALLIDO
Gloria era otro de los objetivos principales; su elegancia, su porte, esa manera de llamar la atención sin siquiera intentarlo la convertían en perfecta para lo que necesitaba junto a sus gemelas. Pero su esposo, su participación trae un grado inesperado de dificultad que no puedo ignorar.
—Fui yo, jefe —responde el más joven, con voz dubitativa—. Le dije que habían raptado a las niñas, que debía pagar mucho dinero si las quería de vuelta y exigí que lo trajera su esposa sola.
David del Cas