Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl llegar a la empresa, mi corazón latía acelerado. Pero cuando Leonard tomó mi mano, decidí caminar a su lado, orgullosa y segura. No tenía por qué ocultarme; él era un hombre y yo una mujer adulta. Ambos. No le debemos explicaciones a nadie. Leonard es el padre de mi hijo. Y aunque no estoy enamorada de él, no puedo negar que me gusta como hombre y creo que voy a llegar a amarlo. Porque en estos últimos días juntos me ha







