Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo quería pensar en lo que había sucedido entre nosotros. Esa explosión de emociones me había dejado extrañamente aliviada. Pero algo muy grande se había despertado en mí: un deseo casi incontrolable de que Leonard me poseyera salvajemente. No podía quitarme de la cabeza las imágenes de nuestra primera vez.
No quería pensar en ello, pero la imagen desnuda de su fuerte y viril cuerpo no salía de mi mente.Ce






