Chandler se acercó a ella a paso lento y se detuvo justo fuera del alcance de sus brazos. —Agnes es un gato.
Elena parpadeó, mirándole a la cara. —¿Qué?
—Agnes es la gata horrible, malvada y de pésimo pulso de Paul que odia a todos los seres humanos excepto a él. Y no recuerda cuánta comida le dejó en el comedero automático, así que tiene miedo de que se muera de hambre antes de que él pueda volver a casa.
—Oh —dijo Elena débilmente.
Chandler sonrió. —Sí, cariño, «oh» en verdad.
—O sea que… est