Un silencio opresivo envolvió la Clínica Benéfica Morales en el momento en que se cortó el suministro eléctrico principal.
El zumbido de las máquinas médicas que solían transmitir una sensación de seguridad desapareció por completo, reemplazado por pitidos de advertencia provenientes de las baterías de respaldo que comenzaban a debilitarse.
Las luces de emergencia de color rojo parpadeaban en el techo, dándole al pasillo la apariencia de estar bañado en sangre.
Valentina abrazó a Miguel con m