El frío de la niebla de Antioquia se adentraba hasta los huesos, pero la llama en los ojos de Valentina nunca había sido tan pequeña.
Todavía miraba la pantalla agrietada de su móvil, leyendo una y otra vez esa frase en alemán: "Das Licht brennt noch." La luz aún brilla. Un mensaje que podría significar esperanza, o una trampa mortal aún más profunda.
¡Valentina! ¡He traído lo que necesitabas!
La voz de Mateo rompió el silencio de la noche. Apareció desde entre la niebla, llevando una caja de