La niebla en los acantilados de Galicia había dejado de ser un simple paisaje; se había convertido en un frío aliado que ocultaba y protegía los planes de Valentina.
En la penumbra de la cocina, María la empleada doméstica que durante meses había tocado su ropa y preparado sus comidas seguía susurrando nerviosamente por su teléfono móvil.
No se daba cuenta de que cada uno de sus suspiros y vibraciones de voz estaba siendo escuchado y grabado por Miguel en el piso de arriba, gracias al disposi