Mundo ficciónIniciar sesiónLas advertencias de los villanos son más creíbles que las promesas de los héroes.
La sala de reuniones del ala este permanecía iluminada a pesar de que el amanecer aún tardaba horas en llegar. Marcus había desplegado sobre la mesa de roble oscuro todos los documentos que Viktor les había proporcionado: fotografías granuladas de instalaciones clandestinas, nombres codificados, rutas de transporte. Pero era una palabra específica, garabateada en los márgenes de un informe médico, la que había capturado toda su atención.
Misericordia.
—No tiene sentido —murmuró Samuel, inclinándose sobre el papel con los ojos entrecerrados—. Dimitri intentó asesinar a Catalina. ¿Dónde está la misericordia en eso?
Alejandro permanecía de pie junto a la ventana, su reflejo fantasmal superpuesto sobre la oscu







