Mundo ficciónIniciar sesiónCuando un príncipe rompe su palabra, reinos enteros tiemblan.
El salón privado del ala diplomática del hospital se había transformado en un campo de batalla donde las armas eran palabras y los escudos, títulos nobiliarios que ya no parecían suficientes para proteger a nadie. Marcus observaba desde su posición junto a la puerta, calculando distancias y ángulos de escape mientras la voz del Rey Philippe de Montclair resonaba contra las paredes forradas de madera oscura con la furia de una tormenta contenida durante demasiado tiempo.
—¿Tienes idea de lo que has hecho? —El monarca no gritaba. No necesitaba hacerlo. Cada palabra salía de su boca con la precisión de un verdugo que conoce exactamente dónde colocar el hacha—. La Princesa Ingrid de Escandinavia. Una alianza que tomó cinco años de negociaciones. Tratados comerciales que beneficiarían a millo







