Mundo ficciónIniciar sesiónLa Doctora Chen no levantó la vista del analizador genético cuando Camila entró al laboratorio del sexto piso. Era una señal, aunque Camila ya había aprendido a leer los silencios de esa mujer con la misma precisión con que leía los de Alejandro: cuando la doctora no miraba, las noticias eran demasiado complejas para soportar el peso de los ojos ajenos mientras las formulaba.
—Siéntese —dijo la doctora, y la palabra so







